Importancia de incluir juegos para aprender inglés

Los juegos para aprender inglés se basan en que el juego constituye, desde la infancia, el primer vehículo de aprendizaje. Incluso de bebé, el ser humano conoce el mundo y se comunica mediante el juego, canciones, etc., que, además, sirven como técnicas nemotécnicas.

Juegos para aprender inglés como ayuda al aprendizaje

Los juegos no son una panacea, sino una herramienta o complemento del programa de estudios. El aprendizaje de lenguas extranjeras nace de las necesidades de comunicación individuales. Un profesor de lengua extranjera sabe que, con el fin de obtener buenos resultados, primero debe conocer el nivel y las expectativas de sus estudiantes.

Para crear un programa de aprendizaje atractivo y desafiante, deben conocerse las razones pueden causar que los estudiantes necesiten comunicarse con un compañero angloparlante, y escoger el juego o actividad que se adapte a la situación.

Los juegos de mesa u online, canciones, rimas, o juegos donde se desempeñan roles, aportan mayores beneficios que convertir el estudio en un proceso agradable y rápido. Aprender mediante el juego sirve también para interiorizar mediante la experiencia las estructuras lingüísticas y revisar el léxico.

Ejercitar el inglés resulta similar al ejercicio físico. En cierto modo, igual que se pierde tono muscular con la falta de práctica continuada en el tiempo, así se olvida la gramática y el vocabulario si se deja de usarse un idioma. En un entorno en el que no se puede practicar el inglés, los juegos permiten refrescar conocimientos o, al menos conservar un remanente de competencia idiomática.Aprender inglés con juegos

Diferentes juegos para aprender inglés a diferentes edades

El proceso de maduración de la persona implica que los estudiantes adultos poseen unas cualidades y defectos diferentes a los de estudiantes infantiles. Por ejemplo, la capacidad de concentración mejora con la edad, así como el pensamiento abstracto. En cambio, el punto fuerte de los niños son sus habilidades intuitivas, la capacidad de repetir sin cansarse o aburrirse, o la falta de inhibiciones en la corrección de errores.

La timidez constituye un factor de ralentización del aprendizaje del inglés. Mientras que un niño que aprende idiomas desde el jardín de infancia, se lanza a hablar con auténtica efervescencia comunicativa sin importarle la gramática, un adulto puede ralentizar su práctica por vergüenza social, si considera que su nivel es insuficiente. Los juegos que incluyen teatralización de situaciones, o desempeño de roles, permiten que el estudiante adulto aprenda a desinhibirse.

En la edad adulta, el aprendizaje puede conllevar estrés. Aunque el idioma inglés te apasione, si necesitas alcanzar un determinado nivel de forma obligatoria, sobre todo en situaciones como exámenes de acceso y en el entorno laboral, donde te juegas tu futuro, los nervios restan capacidad memorística al estudiante.

Para los mayores estudiantes mayores, los juegos para aprender inglés, tradicionales o aplicaciones informáticas, que se basan en el enfoque lúdico denominado: gamificación (del inglés, game), aligeran la carga estresante del proceso. Esta clase de actividades resultan motivadoras y, en el entorno del aula, implica el trabajo en equipo y el deseo de competir y superarse a uno mismo.